Finalmente, la reforma tributaria vio la luz. Esta tarde, la Sala del Senado ratificó el acuerdo alcanzado por la comisión mixta ayer y despachó a Ley la iniciativa, luego de 17 meses de debate en el Congreso y con una modificación sustancial realizada tras la crisis social del 18 de octubre.
Más temprano, la Sala de la Cámara de Diputados también había ratificado el acuerdo logrado por la mixta el martes. Aquello implicó zanjar la controversia por un único artículo entre ambas cámaras, referido a la manera en que los contribuyentes podían impugnar ante los Tribunales Tributarios y Aduaneros y la Superintendencia de Medio Ambiente el cobro del impuesto verde a las fuentes fijas contaminantes.
El despacho a Ley de la reforma al sistema tributario marca un hito, ya que es la primera reforma emblemática del Ejecutivo que logra aprobarse íntegramente en el Congreso.
Luego del marco de entendimiento alcanzado entre el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, el oficialismo y la oposición, se incorporaron una serie de ajustes que aumentarán en US$ 2.200 millones la recaudación fiscal por año una vez que el nuevo sistema esté en régimen. Entre los ajustes principales se ubican aumentar a 40% la tasa más alta del impuesto personal, desechar cambios a la Norma General Antielusión y aplicar una sobretasa a las contribuciones de bienes raíces con un avalúo fiscal superior a $ 400 millones, entre otros.
Todo esto implica un cambio sustancial respecto al proyecto ingresado al Congreso en agosto del 2018, proceso liderado por el entonces ministro de Hacienda, Felipe Larraín. Aquella propuesta era neutral desde el punto de vista de la recaudación fiscal e implicaba cambios a la Norma General Antielusión e integraba el sistema tributario para todos los contribuyentes. Esto último significa que el 100% de lo pagado como impuesto por las utilidades corporativas podía ser descontado en los tributos personales de sus dueños.
FUENTE: Diario Financiero
